miércoles, 7 de abril de 2021

La Historia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses

 Enreddados n°20/ 2000 -

Edad recomendada para la incorporación de alimentos complementarios: Un debate que crece cada día

Boletin 20 LACMAT enreddados
Edad recomendada para la incorporación de alimentos complementarios:
Un debate que crece cada día
Cuando ya la inmensa mayoría de los expertos de todo el mundo han acordado que 6 meses de lactancia materna exclusiva constituyen el estándar ideal de alimentación infantil, la Organización Mundial de la Salud
(OMS) persiste en una posición ambigua que confunde y abre un abanico de incógnitas alrededor del tema.
Haciendo un poco de historia, esta es la cronología que incluye un histórico documento “madre” del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, así como las últimas resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) donde se hace refencia al tema:
- En 1979 la reunión de expertos sobre Alimentación del Lactante y Niño Pequeño recomienda “lactancia materna exclusiva (LME) por 4 a 6 meses”.
- En 1992, la Res. 45/34 de la AMS declara “Reafirmando que, durante los primeros cuatro a seis meses de vida, no se requiere para satisfacer las necesidades nutricionales normales del lactante ningún otro alimento ni líquido aparte de la leche materna, ni siquiera agua, y que, desde aproximadamente la edad de seis meses, se debe empezar a dar a los lactantes para satisfacer sus crecientes necesidades nutricionales, además de la leche materna, diversos alimentos ricos en energía, preparados higiénicamente y que estén disponibles en la localidad”.
- En 1994, la Res. 47.5 de la AMS establece “se propicien prácticas adecuadas de alimentación complementaria a partir de los seis meses de edad aproximadamente, insistiendo en la conveniencia de continuar el amamantamiento y alimentar frecuentemente con alimentos locales salubres en cantidad suficiente”.
Cómo comenzó el 2000:
Consulta Técnica sobre Alimentación del Lactante y el Niño Pequeño / OMS/UNICEF – Ginebra, 13 al 17 de Marzo de 2000
Luego de 21 años OMS/UNICEF convocaron a una nueva consulta de técnicos para actualizar las recomendaciones internacionales sobre alimentación del lactante y el niño pequeño, cuya anterior había sido celebrada en octubre de 1979, oportunidad en que algunos de los presentes allí fundaran nuestra red IBFAN.Tal vez una forma de saber que aconteció entonces es hacer mención a un artículo publicado en el British Medical Journal (BMJ). En su edición del 20 de mayo pasado el BMJ publicó una nota firmada por Annabel Ferriman (BMJ Vol 320), titulado “WHO accused of stifling debate about infant feeding” (OMS acusada de bochornoso debate acerca de alimentación infantil), donde se denuncia que en la consulta técnica llevada a cabo en Ginebra en Marzo de este año, los 28 expertos convocados para actualizar las normas sobre alimentación infantil se vieron imposibilitados de tratar el tema acerca de la edad óptima recomendada para Lactancia Materna Exclusiva.
Además, señala que dos de los expertos convocados, Ellen Sokol de Estados Unidos de Norteamérica, abogada especialista en Código Internacional, y Judith Richter de Alemania, especialista en Políticas de Salud, denunciaron que los documentos que habían escrito sobre sus áreas de conocimiento a solicitud de la agencia internacional se vieron diezmados por “censura”, siendo inclusive entregados al resto de los participantes luego de comenzada la reunión, en forma separada de los restantes escritos.
En el caso del material sobre Código Internacional, la versión final contenía 12 páginas menos que la original, faltando todas las menciones sobre compañías que violan el citado Código. Y en cuanto al manuscrito que trataba sobre cómo la globalización afecta las prácticas de alimentación infantil, su autora Judith Richter denunció que su declaración acerca de que las compañías productoras de alimentos infantiles no deberían de participar de las tomas de decisión en relación a políticas públicas del sector debido al conflicto de intereses que se plantea, también había sido suprimida. Mientras un vocero de OMS manifiesta que la organización conserva la posibilidad de realizar ajustes en los documentos cuya redacción solicita a terceros para balancear sus contenidos, las autoras se declaran censuradas.
Por otra parte el vocero resaltó que los términos previamente acordados para dicha consulta excluían expresamente tratar el tema de edad óptima de Lactancia Materna Exclusiva. Pero dentro de las reacciones suscitadas por la mencionada nota del BMJ, una de las cartas enviadas por uno de los consultores convocados hace referencia específica al tema, manifestando que en ningún momento se le había hecho saber antes de la reunión técnica que este u otro tema estaría vedado, y plantea finalmente una pregunta:
“Por qué quiere la OMS consultores externos si no toma luego en consideración sus sugerencias?...”
Al final de los cinco días de la consulta técnica, la Dra. Audrey Naylor, reconocida pediatra norteamericana y una de las fundadoras de Wellstart International, leyó una declaración firmada por 20 de los 28 expertos convocados, la que se reproduce a continuación en versión libre en español (original en idioma inglés):
Declaración en relación a la duración de la lactancia materna exclusiva, Ginebra, Suiza, Marzo 17 de 2000
En la época en que se realizó la reunión de Innocenti en 1990, las evidencias acerca de la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida era limitada, y la recomendación de promoción, protección y apoyo de la lactancia materna exclusiva por 4 a 6 meses era aceptable.

Durante los siguientes diez años se han acumulado numerosos estudios adicionales en relación a la importancia biólogica de la alctancia materna exclusiva, el desarrollo del niño (neurológico, inmunológico, metabólico y en términos del desarrollo motor), así como un cuidadoso trabajo realizado clarificando la fisiología de la lactancia y la producción de leche.


Simultáneamente, estudios que se están llevando a cabo demuestran el significativo riesgo para la salud infantil y la lactancia, la producción de leche y la infertilidad lactacional, de la introducción prematura de alimentos complementarios y/o reemplazos de la lactancia materna. Existe ahora suficiente evidencia científica y epidemiológica para cambiar la recomendada duración de la lactancia materna exclusiva a alrededor de seis meses.
Los Consultores Técnicos (identificados abajo) quienes han sido convocados juntos aquí en Ginebra para asistir a OMS y UNICEF creen que es esencial que el plan estratégico para la primera década del nuevo milenio, el cual resultará de nuestro trabajo, refleje la evidencia científica actual y se refiera a la edad recomendada de lactancia materna exclusiva como alrededor de seis meses. Tales normas dirigida a los responsables de planificación estratégica y acción programática a nivel internacional, nacional y comunitario, mejorará significativamente la sobrevida así como la salud y desarrollo de todos los infantes y niños del mundo.
Solicitamos que esta declaración sea incluida en el informe oficial que se publique sobre las Actas de esta Consulta Técnica.
Firman:
Lubo bolian, PhD, Russia; - Marcos Arana, MD, México; - Ruth rango, MD, Guatemala; - Kathryn Dewey, PhD, USA; - Judith Galtry, PhD, New Zealand; - Gülbin Gökçay, MD, Turkey; - Elsa Giuliani, MD, Brazil; -
dr. Rukhsana Haider, Bangladesh; - Xu Jingzhen, MD, China; - Sandra Lang, M Phil, United Kingdom; - Katherine Krasovec, ScD, USA; - Alireza Marandi, MD, Islamic Republic of Iran; - Kim Fleisher Michealsen, Professor, Denmark; - Audrey Naylor, MD, USA; - Chloe O’Gara, EdD, USA; - Marina Ferreira Rea, MD, Brazil; - Judith Richter, Reg Pharmacist, - Germany; Ellen Sokol, Lawyer, USA; - Verónica Valdes, MD, Chile; - Fernando Vallone, MD, Argentina.

Mayo 2000: Asamblea Mundial de la Salud
Cuál es la posición de OMS?:
Los técnicos de nutrición de OMS declaran que “no existe suficiente evidencia científica para recomendar lactancia materna exclusiva por 6 meses”, y que “debido a las diferencias que se registran a lo largo de todo el mundo en lo relativo a velocidad de crecimiento de los lactantes, resulta adecuado este margen”. Por otra parte sugieren que los términos “4 a 6 meses” y “alrededor de 6 meses” son equivalentes (ALINORM 99/37 Appendix V).
Qué dicen los demás expertos?:
UNICEF, OPS, OMS Europa, y la Academia Americana de Pediatría se han pronunciado por el cambio declarando “6 meses” como lo óptimo en LME. Prácticamente todos los países de América Latina poseen a la fecha sus normas nacionales con la misma edad. En Argentina la recomendación se halla en la Propuesta
Normativa Perinatal Tomo III (1998) del MSAS. Por otra parte el convenio y la respectiva normativa por los cuales se compra y reparte leche entera en los Programa Materno Infantiles de todas las provincias expresa que la misma podrá ser utilizada en lactantes a partir de los 6 meses de vida.
Qué consecuencias tiene esta discrepancia?:
Visto de una forma, declarar por un lado “Lactancia Materna Exclusiva por 4 a 6 meses” y por otro “iniciar la alimentación complementaria alrededor de los 6 meses” implica dejar abierta una brecha en la cual no se debería introducir ningún alimento semisólido pero sí sería posible hacerlo con leches de fórmula. Visto
de otro modo, considerar que “alrededor de 6 meses” es equivalente a “4 a 6 meses”, tal como pretenden traducir los técnicos de OMS, significa que cualquier alimento semisólido podría ser introducido a partir del 4º mes, lo que a su vez se traduciría en un mayor riesgo para la salud de los niños pero al mismo tiempo en
una sideral diferencia de dinero para las compañías (alrededor de 25% de disminución en las ventas de alimentos comercializados para menores de 1 año si se adoptara “6 meses”).
Mientras la historia continúa aparentemente sin fin, en Agosto próximo se llevará a cabo en USA una reunión técnica exclusivamente sobre este tema. Veremos qué acontecerá allí.
EnRedDados Número 20 - JUNIO / AGOSTO de 2000



Para que las madres puedan iniciar y mantener la lactancia materna exclusiva durante 6 meses, la OMS y el UNICEF recomiendan:
 OMS

  • ·         que la lactancia se inicie en la primera hora de vida;
  • ·         que el lactante solo reciba leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua;
  • ·         que la lactancia se haga a demanda, es decir, con la frecuencia que quiera el niño, tanto de día como de noche;
  • ·         que no se utilicen biberones, tetinas ni chupetes.

  ver mas en --- 

https://www.who.int/nutrition/topics/exclusive_breastfeeding/es/

martes, 6 de abril de 2021

Qué es la lactancia adecuadamente instalada 6CALM

 

11º Congreso Argentino de Pediatría Social 6º Congreso Argentino de Lactancia Materna 1 al 4 de octubre de 2008 Sedes : Centro de Docencia y Capacitación Pediátrica “Dr. Carlos A. Gianantonio” y Palais Rouge Ciudad de Buenos Aires _____________________________________________________________________________________________ 

DIRECCIÓN DE CONGRESOS Y EVENTOS |SOCIEDAD ARGENTINA DE PEDIATRÍA |© 2008 

Mesa Redonda: Controversias en Lactancia Materna 

Tema: 

Qué es la lactancia adecuadamente instalada

 Autor: Dra. Mónica Waisman
 Fecha: 2 de octubre de 2008

 Hace tiempo noto que, cuando hablamos de LM establecida, no todos decimos/ pensamos lo mismo. Es un concepto frecuentemente enunciado en los textos, pero no definido con precisión, y menos aún, con sentido abarcativo. Por eso me pareció acertado incluirlo en una mesa de controversias. Desde el punto de vista de Salud Pública, en la Argentina actual, el principal problema de Lactancia no es su no iniciación, sino la corta duración de la LM Exclusiva, y el alto % de lactantes destetados prematuramente. 

El rápido descenso de la prevalencia de LM y LME, desde el alta de maternidad al 2º y 4º mes, constituye evidencia epidemiológica de la necesidad de sostener políticas de estímulo y protección de LM en el puerperio, y en la atención neonatal/ pediátrica. J. Aprigio Guerra de Almeida, en un interesante trabajo publicado en Jornal de Pediatría del 2004, plantea que, superando el clásico discurso higienista: “amamante porque es bueno”, para aumentar la duración de la lactancia en nuestra sociedad, debemos “desbiologizar” la práctica del amamantamiento, tomar en cuenta su ligazón con aspectos socio‐económico‐ culturales, entre ellos los nuevos roles femeninos. También analiza que, si bien la hipogalactia verdadera y la leche humana “floja o débil” son muy poco frecuentes, en diversos estudios las madres las refieren como las causas más frecuentes de destete anticipado.

 En el imaginario social, la excepción funciona como regla.
 ¿Qué es entonces lo verdaderamente flojo? 
La cultura del amamantamiento sostenido, el concepto de que la lactancia no es sólo “para un ratito”. 

• Establecer consenso y unificar conceptos sobre qué es lactancia adecuadamente instalada, no es simplemente una cuestión semántica, sino que tiene importancia clínica: 

En el período en que la LM se está estableciendo, nuestras intervenciones siempre deberán apuntar a consolidar el establecimiento de la LM. 

Otra cosa es realizar indicaciones en una práctica ya establecida, ya instalada, cuando la madre puede anticipar y decodificar las demandas del bebe, cuando la conducta de este sigue un cierto estilo, una cierta rutina, que serán estables hasta que se inicie otra etapa de su desarrollo, o la madre realice algún cambio en su cotidianeidad; y en ese momento sobrevendrá nuevamente la necesidad de mutua adaptación entre la madre que amamanta y el bebe que toma el pecho. El sentido de nuestras intervenciones, su contenido y su impacto, en una u otra etapa, serán muy diferentes. 

• Los criterios biológicos establecen pautas taxativas sobre LM instalada:

 El niño recupera el PN aprox. a las 2 semanas‐ tiene incremento adecuado de peso‐ mama 8 a 12 veces en 24 hs.‐ presenta deglución audible‐.‐ tiene orina y deposiciones normales‐.

 La madre amamanta sin molestias‐ percibe el reflejo de eyección‐ nota la diferencia en la consistencia de sus pechos entre antes y después de la mamada. 

Sin embargo, la experiencia clínica indica que otros aspectos, más subjetivos, también juegan. Muchas veces, sobre todo en primíparas, o madres con parto/ puerperio difícil, u otras situaciones no infrecuentes, la sincronía madre‐ bebé, el ritmo acompasado entre uno y otro, la capacidad de la madre de decodificar las señales, necesidades y demandas del hijo y acomodarse a ellas sin sufrir, demoran más en instalarse.

 La madre debe aprender a estar siempre disponible, a dormir cuando el bebe duerme, a encontrar momentos para atender a su pareja y otros hijos si los tiene, y este proceso de adaptación lleva en muchos casos varias semanas.

 Establecer la Lactancia es un proceso mucho más trabajoso y sostenido en el tiempo que el cambio de los patrones hormonales. Aunque las hormonas funcionen, si la confianza, la expectativa positiva y la mutua gratificación no se consolidan, la LM no está adecuadamente instalada, y eso puede terminar por afectar a los mecanismos hormonales.

 Entonces,

¿cómo ayuda el equipo de salud que atiende a madres puérperas y bebes RN/ lactantes amamantados, para promover el establecimiento y consolidación del amamantamiento?


 La atención del posparto presenta un gran desafío, no sólo porque involucra a 2 personas con necesidades bien diferentes, sino por la diversidad de profesiones y especialidades que deben aportar a ella para un cuidado de buena calidad. Proveer una atención verdaderamente integral e integrada, es todavía una asignatura pendiente. 

Cuántos servicios de maternidad o Centros de APS programan sincronizadamente los controles de la madre y el niño/a? 


El cuidado integral no significa que todo lo haga el mismo profesional, sino que la organización de salud trabaje como un sistema coherente, comunicándose los especialistas, y sin mensajes encontrados. 

Los criterios para el alta de maternidad incluyen (OMS 1998‐ AAP2002): al menos 2 observaciones de mamadas efectivas a cargo de personal entrenado, la seguridad de una correcta sincronía entre succión‐ deglución respiración, y una programación personalizada de los controles pos‐ alta, de modo de facilitar y garantizar su cumplimiento. 

Hoy, cuando más del 75% de los RN egresan de nuestras maternidades con LME, es mandatorio establecer un control durante la 1ª semana, donde podamos evaluar si la LM se está instalando correctamente, mediante anamnesis y semiología completa, control de peso, y atención integral madre‐ niño.

 En esa primera consulta pos‐ alta no puede faltar la observación de la mamada y el examen de pechos y pezones. No se puede separar la instalación de la lactancia de lo que el período posparto implica, en lo fisiológico y emocional, para la mujer. Este período, dentro del continuo del ciclo normal de reproducción, es un tiempo de transición crítica, a nivel fisiológico, emocional y social para la mujer, el RN y la familia. Para la primípara, significa asumir una nueva identidad femenina, el ajuste al nuevo rol como madre. Sin embargo, estas necesidades a menudo son subestimadas en el sistema de salud, olvidando que la mayoría de las muertes y secuelas maternas ocurren en el postparto, y que la mortalidad neonatal continúa elevada. Mientras que los cambios físicos/ hormonales del embarazo ocurren a lo largo de 9 meses, los cambios del posparto se dan bruscamente 

Los términos “posparto” y “posnatal” muchas veces son empleados como intercambiables, si bien el 1º se refiere a la mujer, y el 2º al RN. 

Mientras que la etapa posnatal está definida por OMS como los 28 días completos posteriores al nacimiento, el período posparto, o puerperio (más o menos sinónimos) no está oficialmente delimitado. 

Algo semejante ocurre con el concepto de LM establecida. Más que establecer un límite temporal, deberíamos consensuar qué requisitos la componen. Se acepta que el puerperio comienza 1 hora luego de la salida de la placenta, y finaliza aprox.6 semanas después. Para ese momento, el cuerpo de la mujer ha recuperado en gran medida su estado previo al embarazo. 

El aumento del gasto cardíaco, volemia y líquido extracelular, propios de la gestación, han descendido; el útero y vagina han vuelto a sus proporciones.

 Los bruscos cambios hormonales propios de la salida de la placenta y el inicio de la LM, hacia las 6 semanas han alcanzado estabilidad. La adaptación psicosocial madre‐ hijo‐familia usualmente ha llegado a un balance.

 Sin embargo, los cambios adaptativos continúan, igual que la lactancia, y están en juego el retorno de la fertilidad, de los ciclos menstruales, de las relaciones sexuales. Entre un 47 y un 76% de mujeres encuestadas en distintos estudios, refirieron uno o más problemas de salud vinculados al parto, experimentados en las primeras 6‐ 8 semanas. 
Los problemas vinculados al amamantamiento ocupan un lugar importante, junto a dolor perineal y/o de espalda, cefalea, incontinencia urinaria, y problemas emocionales como depresión puerperal. 

Los problemas de los pechos aparecen en el 28‐ 33% de las mujeres, en distintos estudios, y son una de las razones habitualmente citadas por las mujeres como causa de destete prematuro. 

La prevalencia de amamantamiento sostenido posiblemente mejoraría si se previnieran y/o manejaran correctamente estos problemas. La adecuación de la atención perinatal a este objetivo es una cuestión a encarar Tampoco sus propias necesidades percibidas fueron atendidas por los profesionales de salud; recibieron duplicación de prestaciones y mensajes contradictorios, particularmente en lo referente a amamantamiento. Los servicios de atención posnatal frecuentemente fallan en proveer cuidados centrados en la familia, lo cual incluye: trato con amabilidad, respeto y dignidad, respeto por la privacidad, ambiente limpio, cálido y receptivo. ; respeto por las creencias, valores y visión de la mujer, su pareja y familia, planear los controles en conjunto.

 En lo referente a amamantamiento, la revisión de la evidencia (Inglaterra 2006) avala las siguientes recomendaciones:
 1. El contacto piel a piel inmediato al nacimiento, prolongado durante al menos 30 minutos, especialmente el contacto antes del baño y las rutinas de recepción. Los estudios han mostrado conductas específicas de alerta y disposición al amamantamiento en RNT “recién nacidos”. Las madres y RN no deberían ser separados luego del nacimiento, sin una razón médica inevitable. 

2. La 1ª puesta al pecho en la 1ª hora de vida. 
3. La peridural para analgesia en partos vaginales podría afectar la iniciación de la LM. 
4. De acuerdo con la evidencia actual, no hay fundamento para restringir la frecuencia y/o duración de las mamadas. Tal conducta debería ser considerada no ética.
 5. Cómo colocar el RN al pecho, cómo posicionarlo para una prendida efectiva, qué posición debe adoptar la madre, son tópicos sobre los cuales se ha trabajado con estudios narrativos o de cohorte. Las recomendaciones no difieren de las ya conocidas. 
6. La implementación de la política de Hospital Amigo de la Madre y el Niño ha demostrado efectividad clínica para mejorar los índices de amamantamiento, y a la vez resultó costo‐efectiva. 
7. La abreviación de la internación puerperal podría tener efecto perjudicial en la LM, pero la evidencia no es concluyente. 
8. Como estrategias de apoyo pos alta, el folleto aislado no se recomienda, mientras que el apoyo de profesionales calificados y/o de pares, ha mostrado efectividad. 
9. El uso protocolizado de herramientas para evaluación observacional de la lactancia no mostró aumentos significativos en la prevalencia de LME a las 6 semanas. 

Las preocupaciones más frecuente de las mujeres en la etapa de instalación de la LM son: suficiencia de la producción de leche, demora en la Lactogénesis II, sobreproducción, congestión mamaria y retención láctea, dolor de pezones. La mayoría de las mujeres que amamantan sienten algún grado de molestia en los pezones durante los primeros 10 días, que se resuelve espontáneamente. 

Ese dolor mecánico, por estiramiento, experimenta su pico entre el 3º y 6º día y luego decrece hasta desaparecer. La ausencia de dolor en los pechos y pezones puede ser considerado como otro signo de que la Lactancia está bien instalada. 

El dolor persistente, en algunos casos insoportable, muestra que algo no está funcionando bien; debe ser estudiado para determinar su causa y tratarla. Amamantar es, para la madre, mucho más que dar de comer. Y amamantarse es, para el niño/a, mucho más que obtener alimento. La Lactancia es un proceso diádico multidimensional, con efectos físicos y emocionales en ambos protagonistas, y esos efectos son más amplios que la alimentación. 

Si se piensa a la lactancia como “administrar un producto” (la leche materna), su “Instauración”, como la llaman los colegas españoles, se remitirá a lo estrictamente nutricional. Consideraremos que la Lactancia está adecuadamente instalada cuando comprobamos que es suficiente. Pero si se entiende la Lactancia como un proceso complejo, con múltiples interacciones, se entenderá mejor esta relación asimétrica (el RN es por lejos el más vulnerable) entre 2 personas inmersas en su contexto. Relación que, sobre todo en sus comienzos, implica en el niño y en la madre múltiples aprendizajes y adaptaciones. Por eso, establecer la secreción láctea no es sinónimo de establecer la lactancia.


 ______________________________________________ Siempre es un gusto entrar en páginas tan completas como la de la Sociedad Argentina de Pediatria www.sap.org.ar, con las ayudas de su biblioteca y los excelentes profesionales disertantes. Y para muestra les transcribo este artículo de la Dra Monica Waisman que disfrutaran tanto como yo. Y si sos profesional no dudes en comunicarte con la lista de discusión del tema se llama sap-lactasap y soy su coordinadora, no dudes en comunicarte. http://www.sap.org.ar/staticfiles/actividades/congresos/congre2008/pedsoc/material/waisman.pdf 

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Breastfeeding the premature and the sick baby

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Humor Grafico 2 tetocalactancia

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Mario Fontdevila de La coctelera

lunes, 5 de abril de 2021

Lactancia y Medio Ambiente

 Lactancia y Medio Ambiente

                La continuidad de la especie humana sobre esta tierra ( nuestro único hogar) está estrechamente ligada a la estabilidad de los ambientes naturales. En este contexto, la lactancia materna debe ser reconocida como ambientalmente importante y beneficiosa.

La lactancia natural impide el deterioro ambiental limitando el crecimiento de la población y evitando el desperdicio de otros recursos. La leche materna es un valioso recurso, natural y renovable. En cambio, la alimentación con leches de fórmula crea daños ecológicos en cada etapa de producción, distribución y consumo fomentando la deforestación, la erosión del suelo, el agotamiento de los recursos naturales, la contaminación, una mayor fecundidad y una morbilidad y mortalidad infantil más elevadas. El apoyo activo a la lactancia debiera ser también una prioridad de quienes están interesados en proteger el medio ambiente.

El vínculo afectivo que se construye alrededor del amamantamiento impacta positivamente en la formación de personalidades más generosas y emocionalmente más estables, cuya proyección a escala mundial puede dar como fruto un planeta menos hostil.

La lactancia representa seguridad alimentaria total para los lactantes; la leche materna es la principal fuente de alimentos para más de 140 millones de niños que nacen cada año en el mundo en desarrollo, donde se consumen anualmente mas de 25 millones de toneladas métricas de leche materna. La lactancia materna ayuda a aumentar el espaciamiento de los nacimientos; apoyarla significa ayudar a resolver los problemas de población y alimentos del mundo.

Amamantar ahorra dinero pues se reducen los gastos en concepto de compras de leche de vaca y fórmula, hay reducciones en enfermedades y costos de tratamiento, disminuyen los gastos de hospitalizaciones asociados con la atención de maternidad y del recién nacido y reducciones en las consecuencias ambientales, etc. Todos estos beneficios superan en mucho los costos de promoción de la lactancia.

 

Impacto Ambiental:

•             Lactancia Materna como recurso natural:

Las madres argentinas podrían producir 320 millones de litros de leche por año. El costo de sustituir la leche materna por fórmulas lácteas para 2 años de consumo, por cada niño, es de $ 756.- Si ningún niño fuera amamantado en la Argentina, el gasto sería de alrededor de $ 530 millones/año.

•             Aprovechamiento del suelo:

La sobreproducción de leche vacuna trae como consecuencia un mal aprovechamiento de la tierra. 2 acres (algo menos de una hectárea) de tierra mantienen a 2 personas si se cría ganado vacuno; a 24 personas si se cultiva trigo; y a 61 personas si se cultiva soja.

•             Malgasto de recursos naturales:

La producción de 1kg de fórmula infantil consume 12,5m2 de bosque; 1 litro de agua hervida consume 200 grs de madera como leña. Es decir que en la Argentina, unas 60.000 hectáreas de bosque y 51.200 Tn de madera se consumirían por año si ningún niño fuese amamantado. Además harían falta 3,8 millones de vacas para sustituir la Lactancia Materna; esa cantidad de animales consume por año 18 millones de Tn de vegetación.

•             Acumulación de basura:

Por año se requieren 85 latas de 400 grs de leche por cada niño no amamantado. Si ningún niño fuese amamantado en Argentina, se podría hacer una torre de 14.400 Km. de altura, en latas de 400 grs de leche en polvo; y se acumularían 16.200 Tn de metal en envases, más 270 Tn de papel en etiquetas. Las vacas producirían 250.000 Tn de gas metano, y eliminarían 80.000 Tn de desechos que contaminan ríos y suelos.

•             Qué le ocurre al hombre:

Anualmente ocurren en el mundo 6 millones de muertes de niños, evitables por la Lactancia Materna. Hay millones de niños y mujeres enfermos por causas evitables; se produce un mal uso de los recursos naturales que implica, por ejemplo, que para el año 2000 unos 150 millones de personas no podrán conseguir leña. El futuro del planeta depende del criterio de cada uno de nosotros para tomar pequeñas decisiones cada día que sumadas puedan resultar en grandes acciones que ayuden a cambiar la conciencia individual y colectiva.

AMAMANTAR: un modo ecológico de consumo y una muy buena forma de resguardar la vida. ©

 

STAFF
Delfina Albaizeta,
María del Carmen Arroyuelo,
María Inés Copertari,
Marcelo Jaquenod,
Nora Rodríguez,
Fernando Vallone


jueves, 1 de abril de 2021

Fórmulas de seguimiento

 


Fórmulas de seguimiento

Por qué no son necesarias y por qué no deberían ser promocionadas

Baby Feeding Law Group- Strengthening UK baby food laws

Traducción: Natalia Rybak, Fundación LACMAT- Buenos Aires

Las leches de seguimiento, es decir las leches para bebés de mayor edad que a menudo también reciben el nombre de fórmula infantil, fueron creadas por las compañías tras la adopción en 1981 del Código Internacional de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna como estrategia cínica por eludir las restricciones del Código. Las leches de seguimiento no son adecuadas para los bebés más pequeños y a pesar de ello son promovidas agresivamente en los medios audiovisuales, a través de descuentos, premios y afirmaciones de salud. Esto causa confusión y tienta a los padres a utilizarlas en lugar de continuar con la lactancia o utilizar la fórmula infantil.

En 1985 profesionales de salud del Reino Unido protestaron en contra del hecho que muchos bebés de corta edad fueran alimentados con este tipo de leche. Temían el regreso de aquellos días en que la hipernatremia era común dado que todas las leches infantiles, al igual que estas leches, contenían un alto nivel de solutos. Los parlamentarios europeos indagaron sobre la base científica de las leches de seguimiento y las consideraron “extremadamente dudosa”. En 1986, la Resolución de la Asamblea Mundial de la Salud (WHA Res 39.28) las describió como “innecesarias”. A pesar de estas preocupaciones, las compañías lograron instalarlas en el mercado, primero a través de las Directrices del Codex de 1987 y luego mediante Lineamientos Europeos, sin que esto limitara la promoción.

Las compañías promueven las fórmulas de seguimiento afirmando que proporcionan el hierro necesario que un lactante más grande necesita. Por supuesto el hierro es importante para los lactantes pero es riesgoso añadir demasiada cantidad a la leche. En circunstancias ideales, los lactantes deberían continuar la lactancia materna o utilizar la fórmula infantil, obteniendo el hierro necesario de los alimentos. Las afirmaciones utilizadas para promover las fórmulas de seguimiento aún deben comprobarse dado que gran parte de la investigación (financiada por la industria) compara las fórmulas infantiles con la leche de vaca en lugar de hacerlo con la fórmula infantil. Las leches de seguimiento contienen cantidades más elevadas de sacarosa, glucosa y otros azúcares que no se encuentran presentes en la leche materna y, cuando se las proporciona con biberón, aumentan el riesgo de caries dentales y otros problemas en los bebés mayores.

Basándose en estos riesgos, algunos científicos europeos exigen precaución al tiempo que recomiendan que la composición de las leches de seguimiento sea más similar a la composición de las fórmulas infantiles. La necesidad nutricional de consumir leches de seguimiento continua siendo un misterio. La ventaja comercial es evidente.

El Código Internacional adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1981, prohibe la promoción de todos los sucedáneos de la leche materna y “cualquier otro alimento comercializado o presentado como reemplazo parcial o total de la leche materna, ya sea adecuado o no para tal fin”. Las posteriores resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud describieron a las leches de seguimiento como “innecesarias” y recomendaron que los lactantes fueran amamantados exclusivamente hasta los seis meses de vida con lactancia materna continuada hasta los dos años o más. Las leches de seguimiento reemplazan esa parte del régimen del lactante que mejor provee la leche materna y son, en consecuencia, sucedáneos de la leche materna.

 

Las leches de seguimiento son innecesarias y no deberían promoverse. El etiquetado debería evitar todo riesgo de confusión entre las fórmulas infantiles y las leches de seguimiento; por su parte, las leches de seguimiento no deberían mostrar imágenes idealizadoras, símbolos o texto o implicar que el producto es adecuado para su uso a una edad inadecuada.


Fabricantes de fórmula se niegan a etiquetar productos

Artículo extraído de la Publicación de INFACT CANADA- IBFAN NORTE AMÉRICA (Verano/Otoño 2004)

Traducido por Natalia Rybak, Fundación LACMAT- Buenos Aires

 

Un reciente comunicado de prensa (agosto del 2004) emitido por el Ministerio de Salud y el Organismo de Seguridad Alimentaria de Nueva Zelanda (1) posterior a la muerte de un lactante prematuro alimentado con fórmula en polvo contaminada con la letal bacteria Enterobacter sakazakii sostiene los serios riesgos para la salud de la fórmula infantil proporcionada a prematuros o lactantes con necesidades especiales.

 

Se han relatado una serie de brotes epidémicos en hospitales y unidades de cuidado intensivo neonatal (2,3,4,5,6), todos ellos en países industrializados donde existe la capacidad de los laboratorios para rastrear organismos mortales hasta sus orígenes en la fórmula infantil en polvo. No obstante, estos casos son sólo la punta del iceberg y de consideración.

 

En los países en vías de desarrollo, las enfermedades y muertes vinculadas a las fórmulas contaminadas tienen pocas probabilidades de ser relatadas. La industria de fórmulas infantiles comercializa y promueve en todo el mundo las fórmulas en polvo menos costosas, en comparación con otras leches. Tanto en el entorno domiciliario como en todas otras partes del mundo, no se monitorea ni se investiga con el objeto de determinar si la causa de sepsis, enterocolitis necrotizante, meningitis o muerte está ligada a la fórmula en polvo. Sin embrago, estas leches son promocionadas como “seguras” y “puras”.

Según la industria, las fórmulas infantiles en polvo representan un 80% de las fórmulas infantiles utilizadas en el mundo entero.

A comienzos de este año, OMS y FAO (7) realizaron un taller conjunto de expertos con miras a elaborar recomendaciones sobre cómo reducir el riesgo de contaminación intrínseca de las leches infantiles en polvo. Gran parte de las recomendaciones se centraron en la preparación, su uso y manejo. Esto crea un serio dilema para los países en vías de desarrollo donde el costo y la disponibilidad del combustible, la capacidad de esterilizar, refrigerar y manejar el producto de acuerdo con las instrucciones en las etiquetas son prácticamente imposibles. (OMS estima que 1.5 millones de bebés mueren cada año por no ser amamantados). Asimismo, las recomendaciones subrayaron la necesidad de que los “cuidadores”, es decir los padres, sean alertados en forma continua acerca de que las leches infantiles en polvo no son productos estériles.

Más recientemente (en noviembre del 2004), un Grupo de Trabajo de la Comisión del Codex Alimentarius sobre Higiene de los Alimentos se reunió en Otawa con el objetivo de elaborar un código de prácticas de higiene relacionadas con la fórmula infantil. Sin lugar a dudas, este tema genera gran preocupación a la industria debido a la mala prensa para sus productos. A la reunión asistieron gran cantidad de representantes de la industria desde Nestlé, Mead Johnson, Laboratorios Abbott y sus respectivas organizaciones comerciales, superando el número de delegados de los Países Miembros.

La industria se mostró intransigente ante el pedido de etiquetar sus productos e intentó eliminar del documento propuesto toda referencia respecto de que el producto no es estéril y presenta riesgos. Su estrategia pareció ser la negación y el deslindar responsabilidades centrándose en la preparación, el manejo y el almacenamiento del producto en lugar de en la eliminación de la bacteria potencialmente peligrosa.

Además, la industria se negó a aceptar que las estrategias para la reducción del riesgo deberían incluir la reducción del uso innecesario de leches infantiles industriales al tiempo que intentó eliminar frases tales como “en aquellas situaciones en las que las madres no pueden amamantar o escogen no hacerlo por alguna razón, los cuidadores de lactantes en alto riesgo –ya sea en el hogar o en la instalación de salud- deberían ser advertidos de que la fórmula infantil en polvo no es un producto estéril”.

 

Llamó la atención que la discusión sobre la elaboración del producto se centrara en el sistema de atención de salud. ¿Es posible que esto se deba a que los brotes epidémicos tuvieron lugar en los hospitales y por ello sean investigados? Cuando una enfermedad o una muerte suceden en el “hogar”, no son mencionados como brotes epidémicos y tienden menos a asociarse con el producto. ¿Es esta última situación menos comprometedora?

En síntesis

• Se requiere de un etiquetado completo y preciso para alertar a los padres y a todos aquellos vinculados con la alimentación del lactante y del niño pequeño acerca de que estos productos están contaminados con bacterias potencialmente letales durante el proceso de fabricación.

• Los riesgos que representa un producto en polvo contaminado utilizado para alimentar a lactantes con grandes necesidades, recién nacidos y lactantes mueven a la necesidad de que haya bancos de leche materna. Los estudios han señalado que cuando un prematuro recibe leche materna, disminuye tanto la mortalidad por enterocolitis necrotizante como por sepsis.

• Una práctica más difundida del método canguro para los prematuros, los lactantes de bajo peso al nacer y los recién nacidos ayuda a crear en perfecto entorno hormonal y favorece la lactancia materna. Se ha comprobado que los prematuros con quienes se aplica el contacto piel con piel en forma continuada no corren los riesgos asociados a aquellos que reciben fórmula infantil.

• Los fabricantes de fórmulas infantiles deben responsabilizarse de los peligros asociados al uso de sus productos y de las enfermedades y muertes causadas por los mismos”.


Referencias

 

1. Press Release: Ministry of Health and New Zealand Food Safety Authority, Infant Formula Advice Strengthened. 27 August 2004.

2. Himelright I. Et al. Enterobacter sakazakii infections associated with the use of powered infant formula- Tenesee 2001. MMWR 51:298-300, 2001.

3. Van Acker J. et al. Outbreak of necrotising enterocolitis associated with Enterobacter sakazakii in powered infant formula. J Clin Microbiol 39:293-297, 2001.

4. Lai KK. Enterobacter sakazakii infections among neonates, infants, children and adults. Medicine 80: 113-122, 2001.

5. Bierling G. Et al. Three cases of neonatal meningitis caused by Enterobacter sakazakii in powered milk. J Clin Micribiol 27: 2054-2056, 1989.

6. Block C et al. Cluster of neonatal infections in Jerusalem due to unusual biochemical variant of Enterobacter sakazakii. Europ J Clin Micribiol and Infec Dis 21:613-616, 2002.

7. FAO/WHO, Joint FAO/WHO Workshop on Enterobacter sakazakii and Other Microorganisms in Powered Infant Formulas. Geneva, 2-5 February 2004.

Fuente http://www.ibfan-alc.org/boletines/ibfan-inf/A3N108.htm

Necesidad de invertir en la madres y bebes  http://www.ibfan-alc.org/WBCi/index.html



Las leyes para proteger la lactancia materna son inadecuadas en la mayoría de los países

09 Mayo 2016

GINEBRA/NUEVA YORK, 9 de mayo de 2016 – Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y la Red internacional de acción en materia de alimentación de lactantes (IBFAN) revela la situación en que se encuentran las leyes nacionales elaboradas para proteger y fomentar la lactancia materna.

De los 194 países analizados en el informe, 135 tienen algún tipo de medida legal relacionada con el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (el Código) y con las resoluciones posteriores sobre el tema que fueron aprobadas por la Asamblea Mundial de la Salud. Se trata de un aumento con respecto a los 103 que había en 2011, cuando se realizó el último análisis de la OMS. Sin embargo, sólo 39 países tienen leyes que ponen en vigor todas las disposiciones del Código –un ligero aumento de los 37 que había en 2011.

La OMS y UNICEF recomiendan alimentar a los bebés sólo con leche materna durante sus primeros 6 meses de vida, después de lo cual deben seguir recibiendo leche materna –además de comer otros alimentos seguros y nutricionalmente adecuados– hasta los 2 años de edad o más. En ese contexto, los Estados miembros se han comprometido a aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses de vida al menos a un 50% antes de 2025, como parte de un conjunto de objetivos en favor de la alimentación a escala mundial.

El Código pide a los países que protejan la lactancia materna poniendo fin a la comercialización inadecuada de los sucedáneos de leche materna (incluida la fórmula infantil), los biberones y las tetinas. También tiene como objetivo garantizar que los sucedáneos de la leche materna se utilicen de manera segura cuando sean necesarios.

Prohíbe todas las formas de promoción de sucedáneos de la leche materna, incluida la publicidad, la entrega de regalos a los trabajadores de salud y la distribución de muestras gratuitas. Además, las etiquetas no pueden promover ventajas nutricionales o de salud ni incluir imágenes que idealicen la fórmula infantil. Deben incluir instrucciones claras sobre cómo usar el producto y llevar mensajes acerca de la superioridad de la lactancia materna con respecto a la fórmula, y los riesgos que supone no amamantar.

“Resulta alentador ver que ha aumentado el número de países que han aprobado leyes para proteger y fomentar la lactancia materna, pero todavía hay muchos lugares donde se inunda a las madres con información errónea o sesgada a través de la publicidad y la promoción de ventajas sin fundamento sobre la salud. Esto puede distorsionar las percepciones de los padres y madres, y socavar su confianza en la lactancia materna, con el resultado que muchos niños no reciban sus beneficios”, dice el Dr. Francesco Branca, Director del Departamento de nutrición para la salud y desarrollo de la OMS

El comercio de los sustitutos de la leche materna de leche registra un gran volumen, con ventas anuales que ascienden a casi 45.000 millones de dólares en todo el mundo. Está proyectado que aumente en más de un 55%, una cifra que alcanzará los 70.000 millones de dólares en 2019.

“La industria de sucedáneos de la leche materna es sólida y próspera, y por ello la batalla para aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en el mundo es una tarea cuesta arriba, pero el esfuerzo merece la pena”, dice el jefe de nutrición de UNICEF Werner Schultink. “Las madres tienen derecho a la oportunidad de obtener la información adecuada, es decir, que tienen los medios disponibles para proteger la salud y el bienestar de sus hijos. No se debe permitir que una comercialización ingeniosa manipule la verdad, que es que no hay ningún sustituto de la leche de la madre”.

En general, los países más ricos están a la zaga de los más pobres. La proporción de países con una legislación en consonancia con el Código es más alta en la región de Asia Sudoriental de la OMS (36% – 4 de los 11 países), seguida de la región de África de la OMS (30% – 14 de los 47 países) y la región del Mediterráneo Oriental de la OMS (29% – 6 de los 21 países). La región de las Américas de la OMS (23% – 8 de los 35 países); la Región del Pacífico occidental (15% – 4 de los 27 países); y la región europea (6% – 3 de los 53 países) presentan proporciones más bajas de países con una legislación de carácter amplio.

Entre los países que tienen leyes sobre la comercialización de los sucedáneos de la leche materna, a nivel mundial:

Poco más de la mitad prohíben de forma suficiente la publicidad y la promoción.

Menos de la mitad prohíbe el suministro a los centros de salud de productos gratuitos o a bajo costo de sucedáneos de la leche materna.

Más de la mitad prohíbe regalos a los trabajadores de la salud o miembros de sus familias.

El alcance de los productos a que se refiere la legislación sigue siendo limitado. Las leyes de muchos países abarcan la fórmula infantil y la “fórmula de seguimiento”, pero sólo un tercio abarca explícitamente productos destinados a los niños de un año de edad y más.

Menos de la mitad de países prohíben la promoción de ventajas de los productos designados para la nutrición y la salud.

IBFAN ha tomado la iniciativa mediante su Centro Internacional sobre Documentación del Código (ICDC), y ha cooperado estrechamente con la OMS y UNICEF para preparar este informe. Los resultados están en consonancia con los que se difundieron en la publicación del centro, Estado del Código de 2016.

“IBFAN espera que el informe conduzca a que aumente el número de países que mejoren y hagan cumplir la legislación vigente para que la lactancia materna tenga mejores oportunidades y salve más vidas”, dice Annelies Allain, Directora del ICDC de IBFAN. “La legislación se debe mantener al mismo ritmo que las nuevas estrategias de comercialización y este informe ayudará a los encargados de elaborar políticas a lograr que sea así”.

El informe, Marketing of breast-milk substitutes: National implementation of the International Code – Status report 2016 (Comercialización de los sucedáneos de leche materna: implementación internacional del Código internacional – Informe sobre la situación de 2016),incluye tablas, país por país, sobre cuáles son las medidas del Código que se han convertido o no en ley. También incluye estudios de caso sobre países que han reforzado sus leyes o sistemas de monitoreo sobre el Código en los últimos años. Estos incluyen Armenia, Botswana, India y Viet Nam

El monitoreo es esencial para la aplicación de la ley

El monitoreo es esencial para detectar las violaciones y denunciarlas a las autoridades correspondientes para que puedan intervenir y detener este tipo de actividades. Sin embargo, sólo 32 países informan haber puesto en vigor un mecanismo de monitoreo y de esos, pocos son completamente funcionales. Entre los países con un mecanismo oficial de monitoreo, menos de la mitad publican los resultados, y sólo seis países han dedicado presupuestos o financiación para el seguimiento y su cumplimiento.

La OMS y UNICEF han establecido recientemente una red mundial para el monitoreo y apoyo a la aplicación del Código (NetCode) a fin de ayudar a fortalecer la capacidad de los países y de la sociedad civil para supervisar y aplicar efectivamente las leyes de código. Una serie de organizaciones no gubernamentales importantes, incluyendo IBFAN, Helen Keller International y Save the Children, centros académicos y países seleccionados, se han unido a esta red.

¿Por qué amamantar?

A nivel mundial, casi dos de cada tres bebés no reciben leche materna de manera exclusiva durante los 6 meses recomendados –una tasa que no ha mejorado en dos décadas. La leche materna es el alimento ideal para los bebés. Es segura, limpia y contiene anticuerpos que ayudan a protegerles contra muchas enfermedades frecuentes en la infancia. Los niños amamantados se desempeñan mejor en las pruebas de inteligencia, tienen menos probabilidades de sobrepeso u obesidad y menos posibilidades de sufrir diabetes más adelante en vida. Las mujeres que amamantan también corren un menor riesgo de sufrir cánceres de mama y ovario. Una comercialización inadecuada de los sucedáneos de la leche materna sigue socavando los esfuerzos para mejorar las tasas de lactancia materna y permanencia en todo el mundo.

Nuevos análisis han revelado que si se aumentara la lactancia materna a niveles casi universales se podrían salvar cada año las vidas de más de 820.000 niños menores de 5 años y 20 000 mujeres. Esto podría sumar también alrededor de 300.000 millones de dólares anualmente a la economía mundial, sobre la base de las mejoras en la capacidad cognitiva que se producirían si cada niño fuera amamantado hasta al menos los 6 meses de edad, y el aumento en las ganancias previstas más adelante en sus vidas.

Aumentar las tasas de lactancia materna reduciría significativamente los costos a las familias y a los gobiernos en el tratamiento de enfermedades infantiles como la neumonía, la diarrea y el asma.

###   fuente: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/las-leyes-para-proteger-la-lactancia-materna-son-inadecuadas-en-la-mayor%C3%ADa-de

Para obtener más información

Tamara Kummer, UNICEF Nueva York, Móvil: +1 617 331 43 05, Email: tkummer@unicef.org

Rita Ann Wallace, UNICEF Nueva York, Tel: +1 212 326 75 86, Móvil: +1 917 213 40 34, Email: rwallace@unicef.org

Olivia Lawe Davies, , Oficial de comunicaciones, OMS Ginebra, Tel: +41 22 791 12 09, Móvil: +41 79 475 55 45, Email: lawedavieso@who.int

Mike Brady, Coordinador de campañas y redes, IBFAN, Móvil: +44 79 86 736 179, Email: mbrady@babymilkaction.org